jueves, 29 de agosto de 2013


Elijo a Robert Rauschenberg para estos primeros pasos porque compartimos ciertos pensamientos sobre la vida artística. Pese a ser coetáneo de la explosión del expresionismo abstracto, fue fiel a sus principios y no rechazó lo que consideró básico. Incomprendido y ninguneado al principio, con millones de fans en todo el mundo.

Ante su obra se posan cadáveres. Y yo ahora mismo soy una muerta para el arte.


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